15 septiembre 2016

Contra la pared.

Tenía tantas ganas de follármela que no pude evitar ponerme rudo, y de un tirón, llevado por el fuego de la pasión que me arde en el interior, arrancarle el top. Dejé al aire sus pechos, aunque en realidad lo que estaba deseando era empotrarla y follármela con ganas. Será que la vuelta a trabajo, o la cuesta de septiembre, que se está haciendo dura... 


Pero la historia no había comenzado ahí. Después del trabajo, del gimnasio y de darme cuenta que llevo una semana sin follar, tanto que los testículos ya empezaban a estar bien rojos y repletos de semen, dándome una sensación constante de pesadez en esa parte de mi cuerpo... Así que tenía que ponerle remedio.

Lo bueno de tener amigas con la mente abierta es que siempre están dispuestas a pasar un buen rato, sobre todo cuando digo, sin tapujos que tengo unas ganas de follar que no puedo con mi vida. Así cualquiera dice que no... Por eso, al poco de entrar en su casa, ya me estaba provocando como el capote que provoca a un toro bravo.


Su tremendo culazo era cosa de otro mundo... y pensaba probarlo dándole por atrás bien fuerte. Pero eso aún iba a tener que esperar un rato, pues antes de nada me quité mi camiseta blanca ajustada a un rincón y me abalancé sobre ella para comenzar a besarla mientras mis manos recorrían su cuerpo y rozaban sus duros y erectos pezones.


Ahí fue cuando le rompí de un movimiento su top.

- Estás loco... ¿Tantas ganas me tienes? -dijo riéndose-.
- Te voy a partir.
- Hum... tal vez. Pero antes tengo que calentarte todavía más, mi amigo follador. Que yo también tengo muchas ganas de follar con ganas.


De un movimiento sacó toda mi tranca, poniéndosela sobre la cara. Un segundo después ya forzaba la boca para atragantarse con mi verga dura mientras comenzaba a gemir al sentirla como le abarcaba toda la boca. Como un enorme tubo de placer, se la metí hasta donde me dejó. Pero estaba claro que su límite lo íbamos a superar en cuanto la pasión me desbordara.


Observaba sus ojos, como se engrandecían cada vez que mi polla entraba en su interior. Estaba expectante, casi llorosa de la magnitud que comprendía mi sexo. Reconozco que después de una semana encontraba en una mamada una deliciosa paz necesaria para mi alma. Porque cuando uno ama el sexo, por mucho que quiera, tiene que hacerlo, contra viento y marea.


De rodillas en el suelo, no hacía otra que comerme la polla mientras yo gozaba como un cabrón. Podía observar los duros muslos que tenía como quien contempla una obra de arte. Ella estaba tan deseosa de mi que no podía imaginar que yo le tenía todavía más ganas a ella. Así que pronto comenzamos a quitarnos la ropa lentamente mientras ella evitaba alejarse de mi rabo.


- ¡Qué animalada...! -dijo mientras mi polla le daba un breve descanso a su boca-.
- Si te encanta...
- Recuerdo cuando dejé a mi novio después de cuatro años y semanas después te conocí y me acosté contigo por primera vez. Cuando te la vi no podía imaginar que pudiese ser real.
- ¿Por qué? - respondí intrigado-.
- Porque mi ex la tenía siempre blanda y la tuya es dura como una columna.


- A ti si que te voy a follar contra una columna, nena.

Parece ser que eso la puso todavía más cachonda, porque comenzó a tragarse mi polla como si no hubiera mañana, mientras yo me ahogaba ente gemidos y ladridos de un perro malherido. La verdad es que necesitaba esto como el comer... Aunque en realidad ella era la que estaba comiendo, aunque disfrutando tanto como yo o más.


Poco a poco la fui acercando hasta la pared, llegando el punto en el que ella estaba entre la espada y la pared. Con poco margen de maniobra y sobre todo sin querer escapar, decidió quedarse allí y convertirse en mi rehén voluntario para que hiciera con ella lo que quisiera... y vaya si lo iba a hacer.

¿Vosotras habríais hecho lo mismo? Seguramente si.


En cuanto sentí que mi sexo estaba tan caliente que ardía dentro de su boca, decidí que era el momento de comenzar a follármela como hacía tiempo que estaba deseando hacer. Así que la cogí de los hombros, la subí a peso sobre mi y de una estocada le clavé mi dura polla en su sexo caliente.

- ¡Dios! ¡Qué bueno! -gritó-.


Ambos nos lanzamos a besarnos con pasión, porque el sexo sin pasión no es nada. Así que pude sentir en su húmeda lengua el sabor de mi verga en su boca. Estaba claro que había hecho un buen trabajo, pero que aún no lo había acabado... y que aún iba a tardar un rato en acabarse.


La empotré contra la pared y comencé a follármela con fuerza, con intensidad, mientras ella se sujetaba de mis hombros yo la mantenía con la fuerza de mis brazos contra el muro. Estaba claro que se había abierto a mi y era el momento de surcar su sexo con mi columna, como ella había dicho antes. Ya habíamos alcanzado el punto de ebullición y ahora solo nos tocaba quemarnos el uno al otro.


Podía sentir todas las curvas de su cuerpo, de su torso desnudo y en movimiento sobre mi pecho. Como sudaba de placer en cada una de mis embestidas contra su sexo abierto y también como me besaba con pasión, tratando de recorrer mi rostro con sus labios al mismo tiempo que procuraba respirar para recuperar el aliento que perdía cada vez que la embestía con fuerza contra la pared.


- ¡Quiero follarte más fuerte!
- ¡Fóllame todo lo fuerte que quieras! 

Así que comencé a empotrarla contra cualquier rincón que pudiera. Contra un cuadro, sobre un mueble, contra el armario o una puerta, me daba igual con tal de que aguantara la presión que ejercía todo mi cuerpo sobre ella con pasión. Estaba muy hambriento de su sexo.


Más y más fuerte la empotraba, follándomela contra cualquier pared que resistiera el avance de nuestros cuerpos fundidos en uno solo. Bailando el sexo sobre ese piso a la luz de la luna mientras nuestros gemidos y el sonido del choque de nuestros cuerpos componía una bella melodía sobre la que gozábamos.

- ¡Toma, joder! ¡Toma!
- Ahhhh... ¡Ahhhhhhh!... ¡No pares!


La tensión se palpaba en el ambiente, cogiéndola fuerte de sus nalgas duras y morenas, la aupaba y la dejaba caer a peso sobre mi dura polla, que aguanta todo lo que le eches. Así, con mis manos firmes la utilizaba para follarla intensamente. Este columpio de placer es una de las mejores posturas para follar que se puede tener el privilegio de disfrutar... y vaya si la disfruté.


Ella me miraba fijamente, como extasiada de la situación que estaba viviendo, que estaba sintiendo y que le penetraba inexorablemente, una y otra vez, con fuerza, en el lugar de su cuerpo que más gozo le hace sentir. Agradecida por sentir como nos fundíamos en su vértice, la tensión se acumulaba y se liberaba en cada una de las veces que la empotraba contra la pared.

- Como me gusta follar contigo...
- Y a mi contigo, nena, a mi contigo también...


Con movimientos rápidos y bruscos yo araba su cuerpo con mi pala. Había ido creciendo en intensidad, desde lo más lento y romántico hasta lo más fuerte e intrépido. Así pues, la estaba abriendo en canal, mientras mis manos cogían sus muslos y usaba su cuerpo como un péndulo al que poder penetrar con toda mi ira. 


Ella estaba gozando tanto que no podía creérselo. Miraba hacia abajo y contemplaba, igual que yo, la belleza de la penetración entre dos cuerpo completamente entregados al deseo. Por eso me gustan tanto las mujeres a las que puedo coger y empotrar, empalándolas con mi rabo duro.


Estaba completamente desatado. Las gotas de nuestro sudor recorrían mi piel y no podía dejar de pensar en seguir el trabajo que se había quedado incompleto hacía ya un buen rato. Así que le solté las piernas, se puso erguida frente a mi, y de un rápido movimiento la miré fijamente, la puse otra vez de rodillas frente a mi y le endosé hasta el fondo mi polla en su boca. Tenía ganas de follarme también su boca contra la pared.


Ella se sintió tan sorprendida que poco pudo decir y menos aún reaccionar. En cuanto la cogí fuerte de la cabeza y la penetré sin piedad, ella lanzó un gemido, pero yo grité como un lobo al que acaban de cazar por sorpresa.

- Ohhhhhhhhhh...
- Mmmmmmm... -alegó ella con mi boca metida hasta la garganta-.
- ¿Y tú decías que no te cabía?


Ella se dejó hacer, sabía que delante no tenía a su ex el de la polla blanda, sino a un auténtico hombre que está deseando follar en mayúsculas, fuerte, intenso y hasta las últimas consecuencias. Así que apoyó su cabeza sobre la pared y me miró para darme el visto bueno a que me follara su boca como quisiera... Supongo que con el trato de que siempre y cuando, luego me la volviera a follar contra la pared hasta que gritara como una perra tras alcanzar el orgasmo. Era un trato más que justo.


Parece que después de comprobar que, efectivamente, mi tranca le cabía hasta el interior de su boca, se animó y comenzó a demostrarme lo guarra que era y las ganas que tenía de darme placer hasta el final. Así que pude observarla mientras, de rodillas frente a mi y contra la pared, agarrándola fuerte del pelo por si acaso pretendía escaparse de sus obligaciones, se la tragaba hasta el fondo una y otra vez.


Con codicia, se dejaba llevar por la pasión desmedida, la misma que me inundaba el alma en ese momento, y comenzaba a relajarse mientras era penetrada como un martillo pilón por mi sexo incansable.

- Vamos, dámela toda. La quiero para mi.
- No me digas eso nena, que te puedo destrozar.
- ¿Crees que me importa? Yo solo quiero que sueñes con esta boca cada vez que la tengas dura y con ganas de follar.


Eso me puso tan cachondo que ya no pude aguantar más. La alcé de nuevo, la cogí de una pierna y comencé a follármela mientras ella no apartaba su mirada sucia de mi. Me deseaba tanto que mi verga ardía en el interior de su horno húmedo.

- Así me gusta potro desbocado.
- ¿Potro desbocado?
- Es una forma de llamarte, porque joder... eres puro fuego cabronazo.
- Llámame como te plazca, mientras me dejes que te folle.


Le solté la pierna y la puse contra la pared. Ahora si que no podía moverse ni lo más mínimo. Era el momento de demostrarle lo caliente que estaba, y la verdad es que actué como un potro desbocado, porque ella apenas podía moverse contra la pared mientras aguantaba, como podía, la furia de mis penetraciones que con fuertes movimientos de cadera la penetraban hasta levantarla.


La cogí fuerte de la cintura y comencé a darle. Si quería ser follada lo iba a ser con todas las letras. Ambos sufríamos un gran placer, en la brecha entre la lujuria y la locura, llevando al límite nuestros cuerpos, nuestras emociones y sintiendo la intensidad de nuestros sentidos. Un clímax que hacía arder nuestra piel. En resumen, la necesidad y el deseo de dos personas que quieren disfrutar del sexo una noche cualquiera, porque cualquiera es buena para disfrutar del sexo.


Yo me fui desbocando poco a poco, hasta el punto que ella ya no podía hacer otra cosa más que respirar fuerte y gemir por la intensidad con la que me la estaba follando. Había perdido la noción del tiempo y del espacio, para mi allí solo estaba ella, la pared y yo. Nada más me importaba.


Sabiendo que estaba fuera de control ella echaba más leña al fuego ¡Cómo me gusta que me hagan esto! Así que yo la miraba fijamente mientras mi cadera se esforzaba en penetrarla con tanta fuerza que la pared ya comenzaba a mover los cuadros de unos metros más allá.

- ¡Dame! ¡Dame!


Esas órdenes bien comandadas por ella eran el preludio de su rendición incondicional. Con la fiereza de este polvazo, ella comenzó a inclinarse, declinando su vigorosidad en mi para dejarse hacer hasta que finalmente estalló en placer.

- ¡Ahí! ¡Ahí! ¡Si! ¡¡Siiii!! ¡¡¡SI!!! 


Estaba tan mojada, y más después de correrse como una auténtica loba en mi entrepierna, que las gotas de su sexo húmedo caían por mis piernas. No la pude dejar recuperar el aliento, cogiéndola bien fuerte de la cintura la movía a mi antojo para ser yo el que estallara de placer de un momento al otro. Con la intensidad de esta follada y lo mucho que había disfrutado estaba deseando romper la racha de una semana sin correrme.


Y es que cuando alguien como yo está una semana sin sexo suceden estas cosas, como coger a cualquiera y follármela con tanta intensidad que siento que estoy a punto de reventar. Aunque en realidad lo que estaba a punto de estallar eran mis testículos, completamente rojos e hinchados, cargados de semen que iba a dejar salir a chorro de un momento a otro. Por eso me separé de la pared y la puse otra vez de rodillas.


- ¡La quiero toda! ¡Dámela!

Ella usó las últimas fuerzas que le quedaban y el poco aliento que le restaba, para masturbarme con fuerza usando las dos manos, hasta que, prácticamente sin avisar, lancé un grito seco que retumbó por toda su casa. Ella se glorificó por ser bañada, literalmente, por toda mi leche, que brotaba con numerosos chorros, que la bañaron entera en mi semen.


- Esto si que es buena forma de solucionar las cosas...
- Niño, si tu fueras político ya tendríamos gobierno desde haría meses -reímos-.
- Siento haberte roto el top.
- Tranquilo... creo que me lo he cobrado con creces.


24 comentarios:

  1. Wawwwwwwwwww es un bucle...cuando creo q ha terminado la sesión...vuelve ufffffffffffffff, grande Pecados en carne

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    1. ¡Gracias por ese waw y ese uff Gude! Creo que son suficientes para comentar este relato, jajajaja. Me alegro mucho que te guste compañero.

      Un saludo.

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  2. Buenisimooo! Lo sentí :) ya te estoy siguiendo, amé tu blog
    Me encantaría te pasaras por el mío y quizá darle una leída? Es sobre mis relatos eróticos explícitos.

    Un beso! :)
    http://www.relatosdeburo.blogspot.com

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    1. ¡Bienvenida a mi blog Nadia!

      Lo primero de todo darte las gracias por pasarte por aquí y comentar por primera vez. Ya he visitado y sigo tu blog. Me ha gustado mucho... y eso que creo que solo es el principio. Un trabajo excepcional.

      Besos.

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  3. Hmmmm ... Muy erótica texto y las imágenes ...

    paz y amor
    1ManView

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    1. Gracias 1ManView, me alegro que te guste la unión entre texto e imágenes.

      Paz y amor.

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  4. Explícito...claro y preciso...y caliente...en tu línea nene... vamos...pero si te soy sincera hecho en falta algo más....y no dejo de reconocer que la follada es monumental...no me malinterpretes...y te lo digo desde la confianza que nos tenemos...pero la encuentro fria...yo tengo follamigos...pero ni cuando quedamos a follar lo hacemos tan "al lio"..porque tenemos un vínculo...no sé si me explico bien..
    En cualquier caso...ya sabes que me gusta como cuidas los detalles y los hipérbolas...llevándonos al extremo...
    Un beso

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    1. La verdad es que no te sigo Amando, jajajajaja. Creo que te contradices a ti misma, o follada monumental (prefiero esta) o encuentro frío, pero ambas es contraproducente.

      Espero que te haya gustado. Evidentemente yo solo cuento "el lío", no lo que va antes ni después, que haberlo, lo hay, claro.

      Besos.

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    2. Jajaja...obviamente no he debido expresarme bien si te parece contradictorio lo que digo...haber si soy capaz de explicarme mejor...
      1. Sexo sin más: brutal...explícito...guarro...puro fuego (arde)...así es tu relato..
      2. puntito complice... me falta el calor...a pesar de ser follamiga...se es amiga no?...pues ne falta ese encanto y se me hace frío...
      Ahora mejor?...si prefieres que pase por aquí y solo te haga la ola... así lo haré...pero ya sabes que si tengo que tener pelos en la lengua no será porque me calle nada...
      Y si...últimamente todos los blogs me gustan mucho porque me salen todos dobles...
      Un beso y no te me enfades...solo es una apreciación personal guapo...

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  5. Explícito...claro y preciso...y caliente...en tu línea nene... vamos...pero si te soy sincera hecho en falta algo más....y no dejo de reconocer que la follada es monumental...no me malinterpretes...y te lo digo desde la confianza que nos tenemos...pero la encuentro fria...yo tengo follamigos...pero ni cuando quedamos a follar lo hacemos tan "al lio"..porque tenemos un vínculo...no sé si me explico bien..
    En cualquier caso...ya sabes que me gusta como cuidas los detalles y los hipérbolas...llevándonos al extremo...
    Un beso

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    1. ¡Gracias por comentar con tanto interés que lo haces doble! ;)

      Besos rubia.

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  6. Bufff, madre mía, qué manera de comenzar la mañana con tanta energía... por cierto alguna de tus amigas de mente abierta, ¿tiene libre el fin de semana?

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    1. Pues, para serte sincero, me estoy haciendo esa misma pregunta en estos momentos. Porque ya es viernes por la tarde y la verdad es que me gustaría pasar un buen fin de semana. Más que nada porque tengo más tiempo libre para poder disfrutar como lo suelo hacer, ya me entiendes.

      Pero respondiéndote, si conozco alguna que otra amiga. Pero la verdad es que hay multitud de mujeres con la mente abierta, casi todas lo son. Únicamente hay que atreverse a estar con ellas.

      Un saludo.

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  7. Pues si hay que tomar aire hasta para leerte...
    En ciertos momentos hasta pareciera que te pones "sentimental", hasta poético... aquello que nunca dejas de ser es intenso...

    Tentadores besos.

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    1. ¡Gracias Misthyka Elemental!

      Creo que ser intenso nunca está separado del sentimiento. Al contrario, cuando el sentimiento se desborda llega la pasión. Y eso es lo que a mi más me gusta.

      Besos.

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    2. Si es que estoy totalmente de acuerdo contigo... Tú nunca has dejado de ser intenso... con lo de "sentimental" me refería a tu "lenguaje", comúnmente eres muy salvaje, brutalmente explícito (y siempre divino, no me mal interpretes...) pero esta vez se te ha "escapado" un lenguaje más "poético".

      Más tentadores besos para tu seguro intenso fin de semana.

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  8. Pecados, si es que... ¡me matas con tus entradas! es que son... ¡¡¡divinas de infarto!!!!!!

    Un beso.

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    1. ¡Si yo te mato con mis entradas tu con las tuyas nos ejecutas! ;) Gracias por tus palabras, no se puede decir más en menos.

      Besos.

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  9. Pecados, si es que... ¡me matas con tus entradas! es que son... ¡¡¡divinas de infarto!!!!!!

    Un beso.

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    1. Por cierto, me encanta el adjetivo "divino/a" ;)

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  10. Puro y duro… Leerte y visualizar estos gifs, es un verdadero viaje a los placeres de la carne que exudan en deseo…

    Tomo aire, y te dejo mil Bsoss ;-)

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    1. No se puede decir más con menos. Procuro que los placeres de la carne os lleven a ese viaje por el camino más puro y duro posible ¡Cómo para no tomar aire!

      Muchas gracias por tu comentario. Besos.

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  11. ¡My Gosh! ¡Qué fuerte! Encantada con los detalles de tus relatos, Pecados. Y con esos gifs siempre bien elegidos...
    Da mucho gusto leerte ;)

    Besos...

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    1. ¡Muchas gracias Ivel! Siempre es un placer contar con el comentario de una mujer con tanto talento como vos. Espero que hayas disfrutado de la lectura tanto como yo escribiéndola.

      Besos.

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