12 enero 2016

La mujer del escote de vértigo.

Era sábado por la noche y mi amigo de Barcelona decía que se iba ya para casa. Que estaba cansado y además no se encontraba muy bien. Sin embargo, yo, que estaba disfrutando de las vacaciones de navidad de lo más tranquilo, comenzaba a sentirme muy inquieto de cintura para bajo. Después de tantos días con la familia y los amigos, de un merecido descanso después de tanto trabajar este 2015, ya estaba empezando a necesitar urgentemente echar un buen polvo.

Así que después de despedirme de él me encaminé a un pub de rock que me gusta. No me importa salir solo, porque en noches como esta queda claro que a veces lo mejor es lanzarse uno mismo sin esperar a nadie. De esa manera entré en el pub y me pedí una cerveza. 

Estaba disfrutando del ambiente y de la música en la barra cuando, pocos minutos despúes de mi llegada, entró por la puerta una rubia con un escote enorme. Sinceramente, tardé bastante tiempo, como la mayoría de hombres del local en fijarnos en su rostro ante la sensualidad que desprendía su vestido negro. Era una mujer de unos cuarenta años, pero muy guapa y donde el paso del tiempo dejaba claro que era una mujer de las de verdad. Estaba con una amiga, riendo y dejando claro con su actitud que había ido allí a buscar "guerra". A mí ya empezaba a despertarme las ganas de guerrear...


Estaba totalmente absorto en el movimiento de sus tremendos pechos en el constante vaivén de sus bailes. Era el centro de atención de todo el local y el mío. Estaba claro que eso pretendía, así que no me andé con tonterías, pues más vale intentarlo que perder la oportunidad. Me acerqué y comencé a hablar con ella.

Nada más acercarme me echó una mirada de arriba a abajo que casi me deja sin respiración. La verdad es que rompí el hielo mal, pero como por su mirada quedaba claro que le interesaba y esa noche estaba buscando a un hombre que se la follara bien, me mantuve firme. Yo soy bastante alto, así que entre sus bailes, como me tocaba y la mirada desde arriba, mi tranca no hacía más que hincharse e hincharse. Comenzaba a a notar como me palpitaba y me gritaba que la hiciera mía allí mismo. No sería la primera vez que follo en el servicio de un pub...


Ella jugaba con sus turgentes pechos sabiendo que no podía apartar un ojo de ellos. Además, mi rostro comenzaba a mostrar las ganas que tenía de follar... que la verdad es que ya me iba haciendo falta. Así que tras un buen rato en el pub le pregunté que a dónde iba a ir luego. Ella me dijo que no tenía una "ruta marcada", así que le dije si nos íbamos a otro lado. Salimos ella, su amiga y yo de aquel pub, y parece que la amiga, "sorprendentemente", comenzó a sentirse cansada. Así que se despidió de ambos y nos dejó a los dos solos. Entonces yo no me andé con tonterías y le dije: "¿Te vienes a mi casa?". Su respuesta fue afirmativa; ambos habíamos encontrado lo que buscábamos esa noche.


Cuando subió al coche, se abrió (todavía) un poco más el escote. En cada movimiento del coche pasando por las rotondas, en cada giro o en cada bache que pasábamos, notaba como sus pechos se movían de un lado para otro, dejando claro que esa noche el sujetador era absolutamente innecesario. Parecía como si se fuesen a salir... y eso me estaba poniendo muy caliente.

Al fin llegamos a mi casa y por el pasillo comenzamos a enrollarnos. No sé vosotros... pero yo es entrar en una casa con una mujer ardiente y no puedo evitar lanzarme sobre ella en seguida. Pasé mis manos fuertes por todo su cuerpo, recorriendo todo el vestido, de arriba a abajo, mientras nuestras lenguas jugueteaban en la boca.


La empujé contra la pared. Le subí el vestido negro. Le bajé rápidamente el tanga y en apenas un segundo ya tenía mi lengua clavada en su coño ¡Joder, cómo me gusta sentir ese sabor femenino en la boca! ¡Adoro beber el sexo que recorre la piel de las mujeres! Así que mi lengua comenzó a recorrer cada recodo de su sexo, de arriba a abajo, pasando por el interior de su vagina, que estaba completamente húmeda y abierta, esperando mi llegada.


La tumbé sobre el sofá y continué lamiéndoselo todo. Yo tenía la verga completamente erguida desde hacía ya un buen rato, pero ahora era el momento de deleitarme con su sexo, como quien se come la fruta prohibida que lleva siglos deseando probar.

Ella no hacía más que gemir de placer. Estaba realmente necesitada de sexo y parece que tampoco estaba acostumbrada a esta clase de recibimientos en casas ajenas. Le dejé claro que era una mujer de lo más atractiva y sexy. Entre lamida y lamida le dije que era una mujer hermosísima, con un cuerpazo de infarto y le dije que desde que había cruzado la puerta del pub no podía hacer otra cosa que contemplarla en toda su belleza.


Ella escuchaba mis agradables palabras, que únicamente reflejaban lo que sentía y lo que veía, nada más, mientras le masturbaba con dos dedos en su vagina y el pulgar sobre su clítoris. Estaba realmente excitada y no hacía más que provocarla más y más... la noche de sexo estaba servida.


Comencé a lamerle los pezones, primero con delicadeza y luego ya con algún que otro pequeño mordisco. Entre mis gustos también está comer ricos pezones como los que ella tenía. Sus pechos eran realmente extraordinarios, y mientras mi mano no hacía más que frotar su clítoris, mi boca se deleitaba con esos pezones duros.

Estaba tan deseosa que comenzó a mordisquearme las orejas. Le dije que lo dejara. Porque llevaba demasiado tiempo sin follar y me lo iba a cobrar esta noche con ella... con intereses de más. Así que poco a poco fui quitándole la ropa que le quedaba y luego fui yo el que se quedó desnudo. Sus ojos chispearon cuando vieron mi rabo erguido, esperando su turno... que ya estaba llegando.


Como una perra caliente poseída por el alma de una actriz porno, me cogió fuerte del rabo y se lo llevó a la boca. Yo nunca desprecio una buena mamada... pero ahora no era el momento. Le dejé que se deleitara con el sabor de mi sexo durante un rato, pero mientras estaba planeando mi siguiente y mortal golpe... porque esta noche...


La tumbé sobre el sofá y recorrí su pecho, desde el límite de sus tetazas hasta la entrada de su cavidad con mi polla dura. Estaba muy muy excitada y quería que no me demorara en follármela. Así que jugué poco más y se la clavé. Tenía el sexo tan abierto que no costó nada. Yo volví a sentirme en casa, porque si hay algo que tengo en la vida es que el sexo es vida.


Comencé a darle duras estocadas. Quería ver hasta donde podía llegar... y fue muy hondo. Tenía demasiada rabia acumulada como para controlarme y hacérselo de una forma suave. Estaba deseoso de follar y ella tenía que ser ahora el centro de mi mundo.

Mi culo no hacía más que moverse en los movimientos que mi cadera ejecutaban sobre la suya. Ella comenzó a gritar de gusto y me confesó que había ido al pub con su amiga para encontrar esto, un semental que le quitara las penas en una noche de sexo salvaje. Por eso habían escogido un pub de rock, porque según le comentó su amiga los hombres de allí eran animales... y se había topado con el líder de la manada.


Los dos estábamos ardiendo. Ella no hacía más que gemir y me abrazaba con sus brazos, atrayéndome hacia su pecho. Reconozco que era una sensación agradable sentir el gran volumen de sus pechos, en movimiento cada vez que la penetraba, sobre mi piel. Pero lo que sentía todavía más era la longitud de mi rabo entrando y saliendo de su entrepierna.


La levanté un poco y continué follándomela. Quería ver bien de cerca ese rostro necesitado de sexo que desprendía. Además, la podía agarrar bien fuerte de los pechos mientras mis dedos rozaban una y otra vez sus pezones erguidos. Tenía mucha sensibilidad en esa zona, porque cada vez que mis pulgares hacían un círculo sobre los pezones ella ponía los ojos en blanco de placer.

"Dios mío... ¿pero tú de dónde has salido?" me decía; "¿acaso has caído del cielo?... No, está claro que has salido del infierno... Joder, tú no pares por nada del mundo. Esto si que es follar... Métemela, métemela hasta que grite. Juega conmigo todo lo que quieras, toma, cómeme las tetas".


La verdad es que era un ofrecimiento muy interesante... pero ya habría tiempo para jugar con ellos más adelante. Me dejé caer y ella comenzó a cabalgarme sin descanso. Estaba claro que a este ritmo íbamos a durar poco más... pero es que a veces vale la pena dejarse llevar y luego empezar de nuevo que parar.


De improviso, ella estalló. La verdad es que he visto muchos orgasmos en diferentes mujeres... pero este fue terrible. No sé si es que llevaba demasiado tiempo sin sentir uno o que suele hacerlo así, pero dio tal grito que paré en seco y me quedé asustado. "Tu tranquilo semental, que sólo me has hecho ver las estrellas".

Se agachó y me dijo que ahora iba a mostrarme algo... Como si no tuviera experiencia en lamidas de polla... Pero lo hizo bastante bien y con mucho sentimiento. Se nota que quería estar a la altura y eso se agradece. Porque cuando hay sexo, dar menos del 100% es un error fatal.


Me dio la impresión que esta mujer había tenido una vida de lo más aburrida. Metida en casa, con las amigas y probablemente con un exmarido de lo más soso. Seguramente llevaba demasiados años sin desvivirse y sentir de verdad. Eso reflejaban sus ojos cuando no me los quitaba de encima, buscando en mi rostro la aprobación de que esta noche, dejándose llevar y follándose a un desconocido, era realmente una zorra de primer nivel. Quería comerme la polla hasta el fondo para demostrarlo... pero no a mí, sino a ella misma.

Así que me di cuenta que era el momento y el lugar para hacer un auténtico regalo de navidad a esta mujer. Le iba a regalar un polvo que no olvidaría jamás y que recordaría hasta el fin de sus días. Esos que marcan y que no se repiten... aunque, sinceramente, me cayó tan bien que espero equivocarme y que la vida le sonría con un follador a la altura de sus grandes pechos.

La cogí del pelo, saqué mi polla de su boca y le dije que ahora mandaba yo. Ella se quedó parada, temblorosa, no sabía lo que se le venía encima... literalmente. La puse a cuatro patas y le incrusté de nuevo la polla en su vagina. Era el momento de cabalgar hacia una gran corrida.


El chasquido de mi cuerpo chocando contra su trasero hacía eco en toda la casa. Ella estaba con la boca abierta, sorprendida de semejante cambio de ritmo. Yo solo quería follármela como un campeón y correrme como estaba anhelando. Sus pechos y mis testículos se movían al mismo ritmo, como si de un baile sexual se tratara... aunque probablemente podía definirse así.


La tenía bien cogida del cuello y no la soltaba ni un segundo. Ahora me estaba centrando únicamente en el placer que mi polla me estaba transmitiendo en cada una de sus internadas en la cueva de esta mujer. Notaba como ella hacía un poco de resistencia, tal vez porque era demasiado para su cuerpo sentir un ataque de este tipo... pero yo ya no podía parar.

Así que continué follándomela, gritando, gimiendo y diciéndole lo mucho que estaba disfrutando esta noche con ella. Le dije que nunca una cerveza me había dado tanto... aunque la verdad es que eso no es del todo cierto... porque hay momentos que hasta las palabras sobran.


Estaba rendida. Cogí su culo bien fuerte y comencé a contemplar como mi verga desaparecía una y otra vez de mi vista. Usando su cuerpo como si fuera un juguete para mí. Supongo que no es una sensación justa, pero os puedo asegurar que es muy placentera. Y es que como todo en la vida, suele haber un dominante... y un dominado, en esta caso ella.


Acabó rendida y se tumbó. Solo podía decir el nombre de Dios en vano... mientras yo no hacía más que pecar con su cuerpo. Ay... me encanta pecar. Quiero pecar ahora, luego, mañana y siempre. Porque soy así, porque lo necesito.

Ella comenzó a decirme que no parara. Quería verme explotar de placer... y vaya que si iba a hacerlo, pero aún no. Era el momento de alcanzar el clímax total. Seguro que se había masturbado leyendo los libros de 50 sombras de Grey y ahora iba a tener un capítulo práctico de regalo. La cogí fuerte del cuerpo y puse su cuerpo en tensión, acercando su cabeza a la mía todo lo posible.


"Tu no eres de los que se rinde fácilmente... eh, semental. Mmmmm... oh, joder, qué bestia eres. Vamos, sigue, disfruta follándome". Estaba realmente bella desde ese punto de vista. Sonriente, sorprendida, pero particularmente alegre por haber conseguido pasar una noche así.


Entonces la apreté fuerte del cuello y le dije al oído: "Es hora de que me hagas una última cosa... que llevo meses deseando". Ella sabía perfectamente lo que quería. Así que salí de su cuerpo, se dio la vuelta y me miró con ojos de fuego. Parece que su exmarido no era un gran follador pero como a todo hombre, bien que le gustaba un par de tetas.

Hizo que me sentara de la forma más cómoda y ella se puso de rodillas en mi entrepierna. Parece que es la posición idónea para hacerme esa cubana con la que tanto deseo estaba esperando. Me agarró la polla y se la puso, sin miramientos, entre sus pechos.


Uffff... joder, que sensación tan deliciosa. Tener a una mujer a tus pies, completamente satisfecha después de un gran polvo, de una follada intensa y profunda, en la que ambos lo hemos dado todo, y ahora, para rematar la faena, está dándome el placer final.... Esto si es un regalo de navidad y no los calcetines de mi madre.


Lo mejor de todo es que lo estaba haciendo realmente con ganas. Sabía como poner mi tranca entre sus pechos, como cogérselos para dar todo el impulso necesario para que esta masturbación sea una auténtica delicia. Ella apretaba sus senos, pero sin demasiada fuerza, porque eran tan grandes que apenas lograba ver mi verga.

Así continuó durante bastante rato. Viendo como, poco a poco yo iba perdiendo el control de mi mismo y me dejaba llevar por esta ola de placer establecida en sus grandes pechos. El orgasmo se acercaba rápida e inexorablemente... era hora de poner el tinte final a la noche.


Mis mejillas comenzaron a sonrojarse. El pelo de mi piel se erizaba. Yo no podía articular palabra, únicamente podía respirar fuerte y gemir de placer. Todo esto mientras ella no paraba ni un segundo de acariciarme la polla con su cuerpo... hasta que finalmente, no pude más y me rendí.


Fue tal la cascada de semen que cayó sobre su rostro y sobre su cuerpo, que hasta se asustó. Llevaba bastantes días sin masturbarme si quiera, esperando que llegara, como llegó esta noche, un ángel rubio que me sacara de las tinieblas para deleitarme con la grandiosidad del sexo.

¡Feliz año nuevo a todos!

30 comentarios:

  1. Tengo una sonrisa de oreja a oreja a raíz de la imagen en el coche :-) No lo he podido evitar. Luego he echado un ojo a cada imagen. Eres muy, muy bueno, encontrándolas. Parece que llevan tu nombre :-)

    Ya ves, existen los ángeles y aparecen en Navidad :-)
    Besos de Pecado para un Pecado y disfruta así que nos haces disfrutar.

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    1. No consigo entrar en tu blog.... que pasa???

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    2. Jajajaja, la verdad es que el gif del coche es muy bueno, no podía dejar pasar la ocasión de ponerlo. Me alegro que aprecies el trabajo que me tomo buscando las imágenes más perfectas posibles para lo que quiero contar. Eso a mí si que me hace tener una sonrisa de oreja a oreja.

      Besos de Pecado para otro Pecado. Disfruta tú también, que tu disfrute es de lo mejor que se lee por aquí.

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  2. Bueno... quiero decír que he leído aca un cuento fantástico... como se fuera una película erótica...
    Las imagenes son fantásticas... la lengu anel coño es de una fuerza impresionante.... la chupada de la rubia es cosa de cinema....
    Una bella entrada.... que merece una nota mil!!!

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    1. Me gusta esa idea de hacer una película que siga un relato erótico y que para quienes lo leéis parezca una secuencia perfectamente establecida. Disfruta mucho de las imágenes, que yo sé que sabes apreciarlas... ;)

      Besos Carnales.

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  3. Bueno...bueno..bueno..recuerdame que sea mas precavida cuando decida leerte...parece ser que este año has sido muy bueno...y la rubia tambien....menudo polvazo!!...y que bien lo has contado...por un momento...salvo por las tetas y los años me he sentido la rubia... ;-)...ufff..
    Un beso...

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    1. Yo siempre soy muy bueno, Amando... Por eso solo pido como regalos de Navidad... o de cualquier época del año, a lo mejor de lo mejor; tú ya me entiendes. Aunque muchas veces mis deseos no se cumplen. Por todo esto hay que saber aprovechar el tiempo y disfrutar de la vida de una forma intensa y rápida, como si de conducir un ferrari se tratase.

      No hace falta tener unas tetas grandes para disfrutar del sexo... ya sabes que la zona erógena más importante está en la imaginación... y hacer los pensamientos realidad, supongo.

      Gracias por tu comentario. Besos Carnales.

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    2. No dudo Pecados de lo bueno que eres en ningún momento..mas bien lo tengo claro...a veces...los deseos no se cumplen porque uno mismo no quiere...algunos deseos...estan esperando a la vuelta de la esquina...solo hay que dar la vuelta a la manzana...
      coincido contigo...hay que disfrutar siempre el aquí y el ahora..y sin duda...el mejor instrumento sexual es el cerebro...
      Gracias a ti...eres un placer...
      un beso...

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  4. ¡Hola Pecado!
    «Tenía demasiada rabia acumulada como para controlarme y hacérselo de una forma suave. Estaba deseoso de follar y ella tenía que ser ahora el centro de mi mundo».
    ¡Oh! Esa es, a veces, la mejor y única forma.
    Magnifica entrada para estrenar el año.
    ¡Feliz 2016!
    Besos de...

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    1. ¡Hola Iona! Como siempre eres la que saca más jugo de mis frases. Me encanta que lo hagas, porque eso denota que realmente has disfrutado con la lectura de mi relato más allá de las imágenes que hay en ella. La verdad es que es una frase muy intensa y que esconde un significado de lo más cautivador.

      ¡Feliz 2016 para ti también!

      Besos Carnales.

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  5. Veo que has acabado bien (nunca mejor dicho) e iniciado aún mejor!

    Eres tremendo en tus historias, pero eso ya lo sabes ...y esta vez creo que has vuelto a ser el niño malo del inicio ...jajajaja! Pero está bien, la vida es aquí y ahora, y hay que disfrutarla.

    Tentadores besos.

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    1. Creo que siempre que se comienza algo hay que comenzar de la mejor manera posible... y el 2016 no es una excepción. Aunque lo realmente importante es acabarlo bien.

      Me alegro que te apasionen mis historias. De vez en cuando hay que sacar al niño malo que todos llevamos dentro... aunque en el fondo soy un romántico, a ti no puedo engañarte ;)

      Besos Carnales.

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  6. Wawwwwwwwwwww tremendo, como siempre. Es un placer leerte y más cuando descubro esas sensaciones tan innatas en mí.

    Salu2 y Feliz año

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    1. Gude, tus sensaciones innatas son las que tenemos todos, aunque parece ser que tan solo unos pocos sabemos expresarlas libremente como las sentimos. El placer es mío; me alegro que te pases por aquí y gracias por tu comentario.

      Feliz año nuevo.

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  7. Me ha encantado la historia la verdad tienes buen don para escribir eh. Siempre se ha dicho que tiran mas dos tetas que dos carretas.
    Me alegro de haberte encontrado la verdad espero que sigas deleitandonos con estas entradas tan fántasticas.
    Nos leemos.

    Te dejo la dirección de mi blog soy novata por aqui y espero ser bien acogida.

    temueeresporsaberlo.blogspot.com

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    1. ¡Bienvenida Mey.Fhz! Ante todo darte la enhorabuena por entrar en este mundo, que ya verás como engancha. En cuanto a tu comentario, únicamente agradecerte tus halagos y que te haya gustado la entrada. Me gusta ser lo más realista posible y que mis escritos entren por los ojos, tanto por las letras, como por las imágenes. Ya me irás descubriendo...

      Tienes un nuevo seguidor ;)

      Besos.

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  8. ¡Tremendo, Pecados!
    Imágenes: Acertadas, como siempre...
    Y el texto, ¿qué decir? Caliente es poco...
    Mi enhorabuena.. ;)

    Besos!!!!

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    1. En tu caso Ivel, si el análisis de mi entrada sería que lo bueno, si es breve, dos veces bueno. Muchas gracias por tus halagos y por tu comentario, siempre es un placer contar contigo.

      Besos.

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  9. Gran entrada...de año, tú sí que sabes hacer las cosas bien, Jajajajajaja
    Leerte me pone de buenas y de buenas!!
    Hoy si traje mi vaso con leche porque como sabes siempre me voy con la boca seca, pero se me derramó con tanto salto del auto y tanto bullicio de las pequeñas de tu acompañante.

    Veo que este año vas por todo, aunque me pregunto, conque me sorprenderás la próxima vez?

    Me iré a dar un pase por los tejados, igual y me encuentro alguien que quiera invitarme un vaso de leche.
    Miauuuu!!

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    1. Hay que intentar comenzar el año de la mejor manera posible... aunque, sinceramente, me gustaría comenzar así todos los días... ya sabe que no me sacio fácilmente. Está claro que si algo te gusta, hay que hacerlo a menudo y de la mejor manera posible.

      Ya veo que te dejo la boca seca... No sé como que contaré en mi próxima entrada, pero lo que si te puedo asegurar es que volveré a dejarte con la boca seca. Sería muy buena señal.

      Si alguien te invita a un vaso de leche... me cuentas qué tal ;)

      Besos.

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  10. Wow!!! Cada imagen, cada texto, parece que sera insuperable pero noooo, cada vez que vengo Boomm! y eso que estoy de capa caída :-)
    Brutal...
    Besos.

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    1. ¿Cómo que estás de capa caída? Una persona como tú jamás está de capa caída, porque lo que eres es tan fuerte que no puede decaer. Por eso, si entrar en mi blog te provoca un "Booommm!!" voy a tener que pedirte que te pases por aquí a menudo ;)

      Muchas gracias por tu comentario.

      Besos.

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  11. Me gusta mucho esta manera de contar las cosas, gran descubrimiento!

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    1. ¡Muchas gracias Shakti! Espero que pases a menudo para leerme y continúes descubriéndome.

      Besos.

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  12. Me gusta mucho esta manera de contar las cosas, gran descubrimiento!

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  13. El relato, o el polvo de aquella noche es magnifico, pero lo de la descripción del principio, era una cuarentona, me ha llegado al alma, yo soy una casi cuarentona, vamos que me caen en diciembre y por un momento me he sentido mayor, jajajajaja.

    Un abrazo

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    1. ¡Hola marikonsan! Lo de cuarentona no lo digo despectivamente, al contrario. Si te soy sincero creo que la edad entre los 30-35 y los 45 es la mejor del sexo. Hay un equilibrio entre sensualidad, experiencia y muchas ganas que da como resultado un cóctel explosivo. Como el que me pasó aquella noche con esta gran mujer...

      Así que no te sientas mayor, al menos en el mal sentido, porque estoy seguro que tienes un alma joven, como yo, que es lo que realmente importa.

      Besos.

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    1. ¡Muchas gracias! A veces las noche trae consigo muchas sorpresas... como fue el caso de ésta.

      Un saludo y bienvenido.

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