18 octubre 2015

Cambios nuevos, tentaciones antiguas.

En primer lugar quiero disculparme por esta larga ausencia. A finales de septiembre, de improviso, me avisaron en el trabajo que me trasladaban a una ciudad próxima a Madrid. Y allí estoy. He tenido mucho trabajo, poco tiempo libre, oportunidades para follar y también me he trasladado a un piso que no tiene Internet... Así que últimamente voy un poco de culo.

La verdad es que estoy acostumbrado a vivir cerca del mar, ya me había hecho mi círculo de amigos/as y me ha resultado complicado irme. Sin embargo, el trabajo manda, no queda otra, así que me tengo que hacer al sitio, al menos entre semana, porque los findes quiero volver a mi hogar junto al mar.

Os puedo asegurar que llevo bastante tiempo con la libido baja... será lo que tiene el centro peninsular, tener mucho trabajo y no conocer a nadie. Pero esta semana estaba deseando volver... tenía ganas de ver mi ciudad, mi gente y también de echar un buen polvo. Así que ayer por la noche, nada más llegar pude besar el santo... por decirlo de algún modo.

Nada más ver su escote en la cena ya estaba completamente erecto... Después de tanto tiempo sin sexo y sin apenas pensar en él, no se había olvidado de su cometido. Era hora de sacar a pasear a mi tranca. Durante toda la cena estuvo palpitante, mientras mis ojos no paraban de mirar su carnal y deseosos labios...


No podía dejar de pensar en las ganas que tenía de follármela... Follármela bien. Follármela duro. Follármela intensamente. Follármela durante toda la noche. Estaba sediento de sexo y ella merecía la pena. Su dulzura, su belleza y esa sensualidad que derrochaba me estaba volviendo loco... en mi cabeza y también en mi entrepierna, que palpitaba sin cesar.


Con la llegada a la mesa del postre, un bownie riquísimo, ella ya sabía lo que me pasaba por la cabeza y comenzó a jugar conmigo. A mí me gusta más jugar cuando no estamos en un lugar público, para no tener que contenerme. Pero no hice ascos a disfrutar de unas buenas y panorámicas vistas privilegiadas de su tremendo cuerpo. Aunque yo lo me estaba imaginado es que terminaría haciéndome esto:


Joder... me encanta el cuerpo de una mujer. Podría pasarme horas mirando. Me encanta verlo. Me encanta sentirlo. Me encanta tocarlo. Me encanta rozarlo. Pero sobre todo me encanta recorrerlo...

La cosa ya estaba demasiado caliente y cuando acabamos el brownie y la copa consiguiente, fuimos a su casa. Tenía una casa realmente ordenada y bonita, no como el cuchitril que me he alquilado yo tan lejos de mi tierra. Nos sentamos en el sofá y comenzamos a besarnos. Besos tiernos y dulces, por todo el rostro, los labios y la piel de su cuello que se erizaba al paso de mi barba.


Comencé a bajar desde su cuello a sus pezones, grandes, calientes y erectos, deseosos de mi, tanto que me llamaban en cada pasada de mis dedos sobre ellos. Los rocé con la piel de mis labios y comencé a degustarlos como se merecían... Pero no me iba a detener ahí a pesar de sus pechos grandes, duros y tiernos.

La cogí de la mano y la llevé a su propia habitación. Me quité la camisa como símbolo de que tenía un duro trabajo por delante con su cuerpo, a lo que nada rechistó. Solo me miró sensualmente y me dijo "ven" con los ojos. Yo la empujé sobre la cama y allí le dije al oído que la iba a hacer mía esta noche.


Comencé a bajar por su vientre, mientras una de mis manos la agarraba bien fuerte del cuello y la otra aún recorría sus pechos. Me deslizaba lentamente hacía la obertura de su cuerpo que más necesitaba recorrer mi caliente y húmeda lengua. Como si fuera una necesidad vital, casi animal, de quien busca alimento para sobrevivir.


Noté su vello en mis labios. Pero me interesaba adentrarme más en su cuerpo. Saqué la lengua y comencé a trabajarle el coño. Estaba deseoso de su sexo, estaba deseoso de darle todo el placer que una mujer puede soportar. Me encanta mirar mientras hago sexo oral para asegurarme que la otra persona ve como disfruto tanto haciéndolo como ella recibiéndolo.


Bajé para ayudarme con mis dedos en tan delicada tarea. Porque cuando uno se pone con estas cosas tiene que hacerlas lo mejor posible. Ella se estaba dejando llevar por la lujuria, así que colocó una de sus manos sobre mi cabeza y comenzó a gemir de placer. Estaba disfrutando de lo lindo y yo lo sabía.


Estuve mucho rato, a pesar de que ella quería que se la clavara inmediatamente porque ya no resistía más placer. Pero le dije que esta noche íbamos a ir por partes. Primero le iba a hacer gozar a ella sola y luego lo haríamos los dos.

Tenía los pezones completamente dirigidos a mis ojos. Duros, mostraban la sensualidad del momento y el goce que sentía al recibir, abriendo su sexo, a mi lengua, en su interior. Me apretaba fuerte el pelo, mientras lo recorría con sus dedos. Trataba de incorporarse para mirarme... pero caía rendida, sin remedio, hacia atrás.


Noté que estaba completamente abierta y que mis dedos ya no la satisfacían al cien por cien. Así que me desnudé, saqué mi polla a pasear y tiré los calzoncillos a un rincón de su habitación. Era hora de ponerse serios. Así que se la metí hasta el fondo y vi en su rostro el gesto de gozo que ambos estábamos deseando. Pero mis dedos seguían trabajando para que tuviera un orgasmo de los que marcan una gran noche.

Empecé a darle embestidas cada vez más fuerte para que sintiera en todo su interior como mi verga colmaba su vagina. Tenía la polla completamente dura e hinchada, perfecta para que entre sus internadas y mis dedos trabajando en su sexo, comenzara a gritar de placer.


Ella comenzó a estremecerse. Estaba próxima al orgasmo. Yo lo sabía y continué follándomela como se merecía. Necesitaba satisfacerla porque hacía realmente varias semanas que no follaba ni nada, y esto no puede ser... es un desperdicio de vida. Así que tras varios minutos clavándole mi polla y empotrándola cada vez más en un rincón de la cama, se corrió y su orgasmo le puso los ojos en blanco.


Mis dedos terminaron el trabajo en los últimos estertores de su gozo. Ella temblaba del gusto y no podía pronunciar palabra. Tampoco hacía falta, porque cuando se folla así las palabras sobran ¿No creéis? Así que la dejé respirar un par de minutos y luego le dije que ahora estaba a mi servicio. Era hora de usarla como estaba deseando.

Comencé tiernamente, para que pudiera volver a entrar en la partida sin brusquedades. La besé con tanta pasión que volvió a temblar de sentir como la rozaba con mi cuerpo y como mi sexo, completamente duro, la tocaba por toda su entrepierna.


Estaba deliciosa tanto en su boca como en su sexo. Ella sentía el sabor de su excitación en cada internada de mi lengua en su boca. La cogí bien fuerte y la puse encima mía. Rápidamente ella bajó hacia mi polla. La cogió con una sola mano y la miró delicadamente.

Ella tenía ganas de hacerme a mí lo mismo que yo le había hecho. Sin embargo, tenía más ganas de follármela en mayúsculas, como un animal, que dejar que me la chupara. Aunque la dejé que lo hiciera durante un rato... así me ponía a tono antes de clavársela hasta lo más profundo.


"Ya está bien", le dije. Es mi turno de rematar la faena. Ella quería seguir junto a mi polla, agarrándola fuerte, apretándola en su paladar. Pero no la dejé. La cogí de las piernas y la subí en mi vientre. De un movimiento, volví a clavársela y ella exclamó un gemido sordo de placer. La estaba sintiendo de nuevo en todo su sexo...


Volví a cogerla de esos pechos que llevaba toda la noche mirando. Deslicé mi mirada por todo su cuerpo, deseoso de hacerla sentir al máximo. Sin embargo, no me satisfacía del todo. Necesitaba poseerla, hacerla mía, someterla a mi polla y hacérselo bien duro. Ella ya había tenido su orgasmo y ahora me tocaba a mi tener el mío... igual de bueno o mejor si cabe.

Así que la saqué. Ella se quejó... claro. No quería dejar de sentir como mi tranca alcanzaba los recodos más profundos de su cuerpo. No obstante, no iba a ser así. La puse a cuatro patas sobre la cama. Ella estaba temblorosa, pero el placer que iba a sentir con mis embestidas compensaban el esfuerzo realizado... de sobra.


"¡Toma!" y se la volví a meter hasta el fondo. Me puse sobre ella y me dejé llevar por la lujuria del momento. Supongo que no hay nada peor que un hombre cabreado por la falta de sexo que explota y lo deja salir como un torrente en forma de una buena follada y con una tranca completamente dura como el acero.


Y es que no podía de centrar mi atención en su entrepierna. Estaba completamente abierta para mi... como me gusta tener al sexo opuesto. Yo sacaba y metía, lentamente, mi tremenda polla. Ella sentía cada una de esas internadas como cuchilladas de placer en su vagina. Estaba rendida a mi, rendida ante el sexo que estábamos teniendo esta noche.

Estaba deseoso de tener un polvazo por detrás, poniéndola a cuatro patas abierta el cien por cien para mi. Así que comencé lento. Descagué todos mis sentimientos. Agachado sobre su cuerpo, la besaba dulcemente mientras no dejaba de follármela ni un segundo.


Pero la ternura acabó desbancada por la pasión. Estaba cada vez más caliente, más tenso y más deseoso de sexo. Estaba dejando que el tren del placer, el expreso de follar, descarrilara sobre este cuerpo de mujer que tenía tendido bajo mi ser.

La cogí del cuello como había hecho al principio de la noche y sin dejar de mirarla comenzaba a agitar mi polla en su interior con más intensidad en cada internada que le hacía. Estaba magnetizado por su mirada, como el tigre que mira a su presa antes de hacerla suya.


Disfrutaba como si no follara desde hace siglos. Supongo que me tengo que echar alguna amiga donde vivo ahora... porque sino, tal vez no aguante entre semana dedicándome a trabajar y a limpiar la casa (que me la han alquilado completamente llena de mierda). Ya me conocéis, así que imaginaros la situación en la que me encuentro... Pero sigamos con el relato.


Mi excitación iba en aumento. Me notaba que me estaba calentando cada vez más. Prácticamente tenía el sexo ardiendo. Había perdido la noción del tiempo de esta noche... ¡Cómo me gusta perderla! Así que, sintiendo que el orgasmo estaba próximo le dije que iba a acabar ya. Ella abría la boca y gritaba en cada uno de esos embistes, que la estaban empotrando por completo en la cama.

Me dijo que me corriera donde quisiera menos en la boca. Rota la ilusión de acabar en mi lugar favorito, le dije que se levantara. La puse de rodillas frente a mi y le ofrecí mi polla para que le sacara todo el jugo posible... y vaya que lo hizo. En apenas unos movimientos de su mano, mientras me miraba con esos ojos cargados de deseo, me corrí, como Dios manda, sobre sus tremendos pechos...


...tal como había deseado desde el principio de la noche. Estaba muy sexy con todo mi semen esparcido por su piel. Caliente. Húmedo. Recorriendo como gotas de vida, desde la base de sus pechos hasta su vientre, sin despegarse de su piel ni un momento, como yo había deseado hacer toda la noche.


Como una niña mala, se volvió a meter mi polla en la boca, y con dificultad me dijo: "Como vengas así todos los fines de semana, voy a tener que alegrarme de tu traslado". Siempre es agradable que alguien me valore como me merezco... sobre todo con lo necesitado que estaba después de todos los cambios importantes que he tenido en el último mes.

Espero escribir con mayor frecuencia. Un beso a todas y todos los que me leéis y esperáis mis escritos.

26 comentarios:

  1. Uffffffffff qué trepidante... no hay un momento de respiro

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En estas situaciones no hay que dejar ni una sola sensación, ni un solo segundo, ni un solo centímetro, sin seducir, estimular, agitar o activar.

      ¡Un abrazo Gude!

      Eliminar
  2. Has vuelto!

    No imaginas como te entiendo... pasar del mar al centro... y el viernes huele a vuelta a casa... los domingos... mi autobús sale en una hora : ( ains... mucho lio entre semana y los findes son demasiado cortos... mis últimos tres años han sido así... y los que me quedan..

    Pero te digo que cada año es más llevadero y con más gente nueva.

    Suerte!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Azul! Si, los viernes saben a liberación y los domingos a tristeza... pero es lo que hay. Te envío mucha fuerza virtual para aguantar la semana, pero no te preocupes, que el próximo viernes ya está aquí.

      Besos Carnales.

      Eliminar
  3. Ya te echaba de menos. Me preguntaba por ti pero no quise escribirte pensando que seguramente tendrías alguna cosa. No me equivoqué.
    Me alegro muchísimo de volver a verte por aquí. Te he visto en la casa de Gude y me he alegrado muchísimo.
    Yo vivo lejos del mar y te aseguro que todo tiene su encanto. Es saber hacerse.

    La verdad, es que tus encuentros son de lo más completos. Completos que no dejan nada al azar, desde el más mínimo detalle al más fastuoso que es sentirte tan plenamente satisfecho o satisfecha...

    Besos de Pecado. Hace días que no te han dado uno.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola! Gracias por decirme que me echabas de menos... es lo más bonito que podías decir y me hace alegrarme aún más de estar de vuelta. Yo también me alegro muchísimo de estar por aquí.

      Mis relatos son completos porque el sexo, cuando lo sientes con plena satisfacción, es completo.

      Besos Carnales de Pecado a Pecado :)

      Eliminar
  4. Boas

    Publicação muito forte com boas imagens e um texto muito bem escrito.
    Gostei muito do blogue que não conhecia
    Fiz-me seguidor e linkei no Delirios de amor e sexo
    Se o entender pode retribuir...Voltarei mais vezes
    .
    Feliz Domingo
    Cumprimentos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias Nuno! Me alegro que te guste mi blog, espero que lo disfrutes y que puedas pasarte por aquí a menudo.

      Besos Carnales y Feliz Domingo.

      Eliminar
  5. que maravilloso encuentro, siempre tu historias son excitante, que te deja cachonda, queriendo a mas.... y que decir de la imágenes... uffff
    Me dieron ganas de muchas cosas... besoss pecados

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre es un placer recibir un comentario de tan admirada blogera. Aunque siempre se me quedan cortos... será porque me gustaría conocer todos los detalles que te pasan por la cabeza tras leer mi entrada y ver las imágenes... Supongo que quiero apreciar como te pongo cachonda y te dejo con ganas de más... porque eso esa es la sensación que me gusta transmitir a personas tan intensas y llenas de vida como tú.

      Muchos, calientes y húmedos besos carnales.

      Eliminar
  6. Ya veo que pasaste unos momentos espectaculares :)

    Seguro que pronto te harás amigos en tu nuevo lugar y lo pasarás muy, muy bien

    Montón de besos, me alegra tu vuelta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Misterio! Trato de vivir los latidos con fuerza, sintiendo esos momentos espectaculares todo lo que puedo. Por ahora está difícil hacer amigos en mi nuevo lugar... pero nunca se sabe. En cuanto a pasarlo muy bien ¡eso siempre!

      Besos Carnales.

      Eliminar
  7. Es la primera vez que pasó por tu casa y me he quedado fascinada, extasiada y muy excitada...Así que seguramente volveré por más cada fin de semana.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Eirike! Pues me alegro mucho que pases por mi casa y sobre todo que te quedes. Espero que te guste y comentes todo lo que quieras. Si con este primer comentario ya me dices que te has quedado fascinada, extasiada y muy excitada, no hay mejor carta de presentación. Espero verte por aquí.

      Besos Carnales.

      Eliminar
  8. Paseaba por los tejados y decidi pasar por el aqui, y me he llevado una grata sorpresa que casi caigo del tejado,menos mal que mis garritas me sostuvieron, dicen que a todo se acostumbra uno menos a no comer, ya me diras tu...
    Cada encuentro que compartes es cada vez mas y mas ardiente y me agrada ese toque que le das tan personal y tan tuyo, porque en medio de de tanta fogocidad sale a relucir tu excelente humor, y esas ganas de follar y follar y follar y follar y f..... son bastante contagiosas.
    La Gata se va satisfecha esta noche, ya que el ronroneo por este tejado bien valio la pena.
    ¡Miauuuuuuuuu!


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gata... Gata... que nos conocemos. Tú te llevas muchas sorpresas caminando despacio pero a paso firme por esos tejados, mientras tus zarpas piden guerra y tu pelo se mueve al viento. El humor, la fogosidad y las ganas locas de follar son tres de mis mejores cualidades, tanto como tuya es tus ronroneos ¡miau!

      Besos Carnales.

      Eliminar
  9. Y qué te digo yo a ti???...ufffff....sublime!....qie calor! Y encima te leo un sabado noche y metida en casa...te superas en cada encuentro nene...rezumas ganas y sexo por todas partes...
    me alegro de verte por aqui y gracias por acercarte por mi casa...yo tambien estoy fuera por trabajo aunque por suerte pronto vuelvo a casa....no echo de menos el mar...pero si mi gente...
    ah! Y que sepas que cerca de madrid y lejos del mar tambien se puede follar bien eh!!...;-)
    un besazo gordo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amando... tú me puedes decir lo que quieras ;)

      Me alegro que te entraran calores leyendo esta entrada. Pero no creo que me supere en cada encuentro, sencillamente a veces estoy inspirado y soy capaz de transmitir mucho cuando escribo las historias que vivo y siento.

      Ya me contarás en qué sitios cerca de Madrid y lejos del mar también se puede follar bien, que eso me interesa y mucho ¿Tú crees que una espera de 45 minutos en Atocha puede dar de sí...?

      Besos Carnales.

      Eliminar
  10. Mmmmmmmmmmuy excitante hoy tu entrada, bien se merece leerla no una, sino más veces porque es muy caliente, demasiado diría yo.

    Un placer volver a leerte, te venía echando de menos.

    Un beso dulce de seda.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola María! En primer lugar gracias por tus piropos, siempre es agradable leer que mis escritos gustan. Aunque eso de que es muy caliente, demasiado, no lo comparto. Será porque la realidad siempre supera a la versión novelada.

      El placer es mío por tenerte aquí. Besos Carnales.

      Eliminar
  11. Que bien sabes acompasar las palabras con imágenes, que en muchas ocasiones se complementan a la perfección, otras lo defines tan claro, que no hacen falta ni imágenes, pero lo bueno es esa unión y esa excitación que forman ambas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Está claro que hay que saber contar las historias y darles el toque de realismo que merecen. Para eso es necesaria la unión perfecta entre palabras e imágenes. Así siempre se logra transmitir todo.

      Un saludo.

      Eliminar
  12. cojelona tanto como tú!!
    si por lo menos existieras cerca
    ammmmmmm..
    Respondemee

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé que quiere decir exactamente "cojelona" pero gracias :) Me alegro que te haya gustado.

      En cuanto a lo de existir cerca... nunca se sabe ;)

      Besos.

      Eliminar
  13. me encantan cada uno de tus relatos :) lo de cojelona me refiero a lo mucho que me encanta follar <3
    ok ven acá!! te estoy esperando ;)
    besooooos :* :*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que compartamos aficiones, sobre todo cuando se tratan de una afición tan buena y excitante como es follar ;)

      Gracias por tu comentario.

      Besos.

      Eliminar