19 septiembre 2015

Las delicias de tu lengua.

Lleva toda la tarde calentándome. Sé que está jugando conmigo... y me gusta. Quiere excitarme, quiere que la desee... todavía más. Por eso la observo; me deleito con la imaginación que me provoca cada uno de sus gestos, aunque sea únicamente con el movimiento de su dedo índice sobre su lengua, entrando y saliendo lentamente de su dulce boca una y otra vez.


Ella tiene ganas de mí, pero no me puedo imaginar cuánto. Durante la cena, la copa, el baile, me demuestra que solo tiene ojos para mí. Sé que le han hablado de mi, porque me lo dice, y reconozco que en esta ocasión mi fama me precede. Ella está cansada después de un largo día de trabajo, pero parece que no está dispuesta a que únicamente la acompañe al portal.

Así que acabamos en su casa, ella me mira fijamente y me besa. Yo la aprieto con mis brazos, situados a la altura de su cintura, mientras ella me los coloca tras el cuello. Siento la pasión, el calor que desprende en cada uno de sus besos. Tras jugar con nuestras respectivas lenguas, ella se echa un poco para atrás, sonríe y me hace el gesto de "ven... esta noche eres todo mío".


Está más que sexy con ese vestido negro que muestra su tremendo escote. Reconozco que está muy buena, pero no dejo de mirarla a sus oscuros ojos. Esos ojos marrones se me clavan en el alma. Desgarran la pasión desmedida que tienen y que únicamente me buscan a mí.

Yo estoy sentado en el sofá sin saber muy bien qué hacer. Ella comienza a aproximarse de nuevo hacía mí y como una gata en celo anda por el suelo a cuatro patas. Se acerca hasta mi entrepierna y comienza a maullar de necesidad, mientras me mira con ojos de cordero que en realidad albergan a una serpiente.


La miro. Mejor dicho, a contemplo en toda su belleza, en toda su sensualidad. Tan solo con sus besos ya ha logrado que se me marque todo mi sexo en el pantalón, que está tirante y palpitante en cada uno de los roces que su piel o su lengua tienen por él. No puedo evitarlo, estoy paralizado de placer... me dejo llevar porque es lo que quiero, lo que necesito.


Y es que no puedo evitarlo. Me encanta. Lo necesito. Lo busco. Que me hagan buen sexo oral es vital para mí. Ella lo sabe y por eso no deja de calentarme más y más paseando su lengua por mi entrepierna... mientras continua clavando sus ojos en mi, los cuales albergan un deseo enorme, tanto como los míos.

Por eso intuitivamente, de un rápido movimiento, abro la bragueta y me saco la polla. No puedo aguantar más la presión del pantalón. Así que ella, lentamente se acerca, la agarra con su mano y abre la boca. Está sorprendida... mi verga y mis testículos se muestran orgullosos a su mirada, los cuales se mueven en cada uno de sus movimientos que realiza en mi dura tranca.


Me pide que me ponga en pié. Lo hago sin rechistar, ella manda. Y es que cuando una mujer sabe manejar bien a un hombre, lo mejor es dejarse llevar. Mientras tanto, ella continua de rodillas frente a mí. Sin apenas movernos del sitio, comienza a pasear sus manos por mi cuerpo, por el pecho, el culo y las piernas... pero finalmente acaban en el cinturón. Lo quita con ansia y de un lento movimiento comienza a bajarme los pantalones.


Mientras me los baja, alcanza el punto crítico en el que mi polla, completamente dura y erecta, salta sobre su rostro y le da en plena boca. Estoy realmente excitado y necesito que me sacie completamente. Ella no lo duda y comienza a pasar su dulce y delicada lengua por la punta de mi sexo, completamente caliente y necesitado de su saliva.


Llevo mucho tiempo sin que me hagan sexo oral del bueno. Supongo que ya sabéis que esto no es fácil de conseguir con ninguno de los dos sexos. Pero ella se nota que sabe lo que hace y sobre todo que le pone ganas. Eso es lo más importante.

No dejo de observarla, en cada movimiento, en cada gesto. Veo como está deseosa de volverme loco con el roce de sus labios. Por eso se prepara para dármelo todo. Mientras continua jugando con la punta de mi verga, se recoge el pelo con las manos mientras me muestra su sensual escote.


La tengo enorme. La tengo muy dura. Estoy a punto. Ella lo sabe y por eso no aparta su mirada de mis ojos. Quiere excitarme al máximo y quiere que sepa quien manda esta noche. A lo que no me opongo en absoluto... mientras noto la presión de sus pechos sobre mis rodillas.

Llega el momento de ponerme muy cachondo con las palabras. Así que coge la polla con una mano, mientras mes masturba muy lentamente y con su boca a apenas unos centímetros de ella me dice: "Me encanta tu polla... quiero comértela toda". A lo que respondo: "Hazlo... muéstrame las delicias de tu lengua". Ella sonríe y me guiña el ojo con una cara de zorra que solo provoca que me estremezca de placer con sentir el roce de su piel sobre mi sexo.


"Vamos nena, hazlo". Juega con su lengua sobre mi glande caliente, mientras continua masturbándome con lentitud, sin las prisas que caracterizan a una buena mamada. Siento que estoy muy duro y que mis cojones están completamente hinchados, mostrándose orgullosos a quien me está matando de placer.


Está disfrutando jugando con su lengua conmigo; comiéndome la polla como si fuera una piruleta... desde luego, ella está siendo una niña muy mala, pero por ahora no quiero castigarla como se merecería. La dejo actuar libremente.

Le gusta estar cerca, muy cerca de mi sexo. Disfruta con la su mano, mirándola, saboréandola, paseando su lengua sobre sus lados o bien chupándola con su boca. Le gusta particularmente rozar con su lengua en la punta, como la perrita que es. No tengo queja, cualquiera de las formas que usa me matan de gusto.


Me está matando... y ella lo sabe. Así que lo que hace la muy puta es comenzar a aumentar el ritmo más y más. Yo no puedo dejar de gemir como un lobo (sé que os ha gustado esa expresión), mientras me retuerzo de placer y busco donde poder agarrarme porque, joder, esta chica es realmente buena comiéndome la polla.

Es la primera vez que lo hace y estoy muy contento, sabe hacerme gozar. Así que decido dejar llevarme y disfrutar, así de sencillo, por su húmeda y caliente lengua. No quiero forzarla a hacerme una garganta profunda de buenas a primeras... ya habrá tiempo (aunque no todas pueden, claro).


No aparta su mirada de mí... como a mi me gusta. Así que entre suspiros le lanzo improperios propios de ese momento: "¡Qué zorra eres!", "Joder... me vuelves loco" y los típicos: "Mmmm.... no pares..." y "Como sigas así me voy a correr en tu cara... ¡Qué guarra eres! ¡Me encanta".

De vez en cuando para y juega con mi polla, mientras los dos descansamos para disfrutar el máximo tiempo posible de esta situación. La observo como juega con mi polla entre sus labios... logrando ponerme cachondo de tan solo sentir el roce de sus labios sobre mi glande rojo y caliente.


¡Ostia puta! ¡Solo de recordarlo mientras lo escribo se me pone durísima! (Ya veremos si puedo acabar de escribir esta entrada) Ella recorre con su lengua toda la longitud de mi tranca. Quiere recorrer hasta el más remoto rincón, pliegue, vena hinchada y poro de mi polla. Le acaricio el pelo, se lo aparto y disfruto de su lengua sobre mi sexo.


De improviso se levanta y me coge de la polla. Agarrado de ella me lleva hasta el dormitorio y allí me empuja para que caiga sobre la cama. Parece que después de tanto tiempo (no sé exactamente cuánto) está cansada de chuparme la polla de rodillas... es comprensible. Así que me abre las piernas y se apoya sobre la cama para continuar con su "duro" trabajo.


Yo estoy acostado, gimiendo como un perro, con las manos sobre la cabeza, mientras siento cada una de las mamadas que me hace, como se adentra mi sexo en su húmeda y caliente boca y como juega con su lengua sobre él.

Siento como para y agarra bien fuerte la polla con sus dos manos, paseando su lengua por toda mi tranca. Lo hace de arriba a abajo, deliciosamente y con sentimiento. La observo mientras lo hace y me sorprende como admira mi polla, mientras la observa y la saborea con ternura.


Estoy a más de cien... estoy a mil. Creo que no puedo resistir más... pero lo hago. Merece la pena sufrir esta dicotomía entre el sufrimiento por aguantar el máximo tiempo y el placer absoluto que se quiere disfrutar todo el tiempo posible. Por eso la agarro bien fuerte del pelo y de un empujón le pido que continúe comiéndome la polla...


No aparta su mirada de mi. Ella es muy zorra... y por eso me encanta. Me encanta sentir su lengua en mi sexo y contemplarla en toda su belleza. Como la aprieta con sus manos, como sus labios rozan el contorno de mi verga y como su lengua juega con la punta en el interior de su cavidad. Pero lo mejor son sus ojazos calientes clavados en mi, demostrándome que ella disfruta tanto como yo.


Empieza a clavarme su boca hasta el fondo. Yo la ayudo un poco pero no la ahogo... porque podría hacerlo. Sin embargo, ya he dicho antes que no tenía la intención de hacerle comerme la polla de una forma más "dura".... así también disfruto igual o más. Veo como le cuesta meterse la polla, pero pone de su parte mientras mi orgasmo de acerca.

Me estremezco de placer más y más. Le grito varios insultos que a ella solo le provocan que me la chupe con más fuerza. Es una cabrona y por eso nota hasta el más ligero pálpito de mi sexo. Cuando yo estoy respirando fuerte, rendido en la cama de semejante delicia, ella para de golpe y comienza a agitarme los testículos.


No le caben en su mano... Me sorprende que mis cojones sean más grandes que sus manos, blancas y delicadas. Pero esas manos están jugando con ellos y están ganando la batalla. Con una mano en mi verga y otra paseando pos mis testículos, noto como tengo la corrida prácticamente lista para salir.

Pero ella no se rinde aún... Continua jugando conmigo igual que desde el primer momento en que entramos en su casa. Suelta mi polla y comienza a recorrer mi escroto con su lengua... era el último lugar que le quedaba por descubrir, por transitar.


Me excita muchísimo que jueguen con mis testículos, sobre todo cuando están completamente hinchados, calientes y preparados para soltar todo el semen posible después de tanta excitación, tiempo y dedicación que me ha demostrado esta noche.

Así que noto como me está llegando la corrida. Es inminente. Le hago un gesto de que está a punto de salir y ella vuelve a meterse la polla en la boca rápidamente. No quiere perderse el epílogo de esta mamada.


Ella me aprieta fuerte la polla mientras siento como me palpita y se prepara. Noto esa sensación de placer que me viene, rápida pero muy sentidamente, de menos a más. Poco a poco comienzo a gemir, a estremecerme y a poner los ojos en blanco hasta que finalmente alcanzo el orgasmo con las últimas pasadas de su lengua sobre mi polla.


Ella comienza a reírse, supongo que de la felicidad de verme llegar al orgasmo tan apasionadamente, después de una grandísimo sexo oral de la cual ella es la protagonista absoluta y se lo agradezco enormemente.

Mientras me muestra su hermosa sonrisa, mi semen salpica en varios y abundantes chorros su boca, sus mejillas y su pequeña nariz. Finalmente grito en la última corrida y ella me dice jocosa: "Voy a tener que hacerte esto más a menudo".

23 comentarios:

  1. Qué bonito es el arte de la seducción, y el de dejarse seducir...

    Un relato con mucho calor, arde...

    Muchos besos.

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    1. ¡Hola Misterio! El arte de la seducción y de hacer (y saber) disfrutar es una de las mejores cosas de la vida. Hay que conocerlo tan bien para hacerlo como para sentirlo. Me alegro que te haya gustado el relato, hasta a mi me entra calor sólo de recordarlo...

      Besos Carnales.

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  2. Ya decía mi abuela que había que tener buena boca para no pasar hambre.
    :-)
    Buena boca, buenas manos y peores intenciones.

    Besos de Pecado.

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    1. Sabio consejo, sin duda... y es que, cuando uno sabe manejar toda la sensualidad de su cuerpo, las intenciones son tan buenas como malas... pero siempre placenteras. Hay que saber hacer y dejarse hacer.

      Besos Carnales de Pecado a Pecado.

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  3. que candente el relato, me encanto, eres un seductor, sabe del arte de la seducción.... besos

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    1. ¡Hola Santadiabla! Sabía que tú sabrías apreciar este relato como se merece. Más que nada porque tú eres una seductora nata, una auténtica gata sensual que conoce el arte de la seducción completa, y por tanto entiende que es tan importante hacer como dejarse hacer. Además de la complejidad que esconde hacer sexo oral tan bien.

      Besos Carnales.

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  4. Uffffffff....debería reservar tus lecturas para momentos determinados.... no todo el mundo sabe hacerlo bien verdad niño? Ni todo el mundo sabe vivirlo bien...tuve un amigo que decia que le costaba correrse con una buena comida... y le dije que eso dependia tanto del dueño del rabo como de la boca... y dicho sea de paso...se lo expliqué...
    Tu sí que sabes pasarlo bien niño...ufff...que calor!!!!
    Un besote...húmedo!!

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    1. ¡Qué agradable que pases por mi blog Amando! Se te echaba de menos.

      Yo sé que tu sabes explicar las cosas tan bien como merece la pena explicarlas para que se entiendan correctamente. Está claro que en esta situación, todo depende del dueño del rabo tanto como de la boca.

      Espero que hayas pasado mucho calor poniéndote al día con mis relatos. Para mi es un placer que comentes.

      Besos Carnales.

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  5. Una história llena de deseo...
    Oscar de sensualidad....!!!
    Un relato que nos calienta....

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    1. ¡Muchas gracias PDR! Las buenas historias siempre están llenas de mucho e intenso deseo.

      Besos Carnales.

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  6. Nada mas apetitoso que un hombre excitado y deseoso de ser devorado,

    Un relato por demás excitante, pasar por aquí siempre deja a la Gata con ganas de...ya tu sabes.

    Mis maullidos mas salvajes ¡Miauuuu!

    P.D
    Tu juguete es mucho mejor que una bola de estambre...¡Rrrrrrrr!

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    1. ¡Miau! Tú si que sabes apreciar las sutilezas de la sensualidad de un hombre... no esperaba menos de una felina. Aunque no me gusta que mi gata favorita se quede con ganas de... ya tu sabes (desde que Pitbull utiliza esta expresión, estas palabras han perdido mucha fuerza). Si prefieres cambiar la bola de estambre... avísame.

      Besos Carnales para mi Gata Khisha.

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    2. Poco creible pero nosabia que ese chico utilizaba esta expresion...asi que veamos...La Gata se quedo con ganas de...algo que tu tienes y no presisamente es de estambre ¡Miauuuuuu!

      Y me quedo con los Besos Carnales...ya te dire luego cual fue su destino.

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  7. La boca gime, tiembla, palpita, la lengua se eriza, entre tu carne, te danza, te busca, te bebe, te siente, la boca te come, te devora, te hechiza, eres su puente, carne de su palpitar, alimento devorado de su garganta...

    Mejor no sigo :P.

    Un beso pecaminoso

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    1. ¡Hola María! Gemir, temblar, palpitar, erizar, deslizar, danzar, buscar, beber, sentir, comer, devorar, palpitar... unos verbos perfectos para disfrutar, que hay que poner en práctica más a menudo.

      Besos Carnales.

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  8. Si es que no sé qué ponerte, Pecados. Lo has dicho y puesto todo tú, jajaja.
    La vida está compuesta por muchos placeres... podría decirse que este es uno de ellos.

    Mil besitos y feliz fin de semana.

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    1. ¡Gracias Auroratris! Desde luego, la vida está compuesta de muchos placeres que hay que saber aprovecharlos... porque la vida es eso.

      Besos Carnales.

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  9. Me encantan tus relatos, este en concreto, es muy, muy intenso.
    Añado tu blog a sitios que sigo desde el mío, aunque este es nuevo, pero espero que no te importe.
    Seguiré leyéndote.
    Saludos.

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    1. ¡Bienvenida! Me gusta que todo lo que hago sea intenso... desde el sexo a los relatos que escribo. Espero que pases por aquí a menudo, yo lo haré por tu blog.

      Besos Carnales.

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  10. Si yo logro llegar al alma, tú acaricias la piel con tus letras...
    Muerdes, aprietas, besas, lames la carne con cada frase de tus relatos....
    No dejaré de repetirlo, nos haces vivir(te), Pecados....

    Un beso, niño...

    PD: Uffff!!! Los gifs!!!! ;)

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    1. ¡Hola Ivel! Me alegro de hacer vivir(te), de eso se trata precisamente, y más cuando tú sabes apreciarlo como se merece. No sé que más decirte a parte de agradecerte tus bellas palabras :)

      Besos Carnales.

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  11. Tu blog es una pasada. Así es como dicen ustedes los españoles ¿no?.. como que el acento se pega. No tengo idea como llegué aquí. Un día me puse a buscar blogs que tuvieran relatos de esos chistosos o anécdotas y llegué a un sin fin de blogs eróticos jajajaja. La verdad es que no soy las personas que se toman las cosas muy enserio, así que no me van mucho esas como poesías eróticas que hablan de la piel, los labios, el placer minuciosamente. Pero este blog no se va en esa volá po (como se dice en Chile). Tú cuentas tu historia sin más ni menos y eso me gusta.
    Así que pecados, aquí tienes una lectora. No se sí seré capaz de dejar comentarios con el tono de los que veo arriba peroooo de que te leeré... te leeré.
    Saludooos!

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    1. ¡Gracias Lore! En primer lugar gracias por valorar mi blog y en segundo lugar por tus halagos. Me gusta que sepas valorar hablar directamente y sin tapujos, la realidad como es, así de sencillo.

      Espero que comentes, porque me gusta que la gente que me sigue me diga lo que piensa sobre las entradas que voy publicando. Para mi es un placer que me leáis, sobre todo de un país tan bonito como Chile.

      Besos Carnales.

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